Narcisismo en la Iglesia: cómo detectarlo y protegerte

Líderes carismáticos, iglesias heridas: cómo el narcisismo se disfraza de piedad y devora comunidades.

Narcisismo en la Iglesia: cómo detectarlo y protegerte
“‘Lobo con piel de cordero’: apariencia de piedad, corazón de control. Discierne el narcisismo en la Iglesia (2 Timoteo 3; Mateo 7:15).”

El narcisismo en las iglesias cristianas es algo muy común en este tiempo. El narcisismo sigue aumentando a pasos gigantescos, tanto en hombres como en mujeres. Estamos en una era de los amadores de sí mismos (2 Timoteo 3): tiempos peligrosos, hombres soberbios, blasfemos, sin afecto natural, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, que tienen apariencia de piedad y humildad. Pero esto es solo una máscara y un espectáculo para su propio beneficio. Y esta clase de personas también se congregan en la iglesia: pueden ser cristianos regulares, pastores, hijos de pastores o líderes.

Enfoque bíblico (2 Timoteo 3): apariencia de piedad sin transformación real; tiempos peligrosos para la fe genuina.


Pastores y líderes narcisistas

Imagen pública vs. realidad (discernimiento cristiano)

Al principio, los líderes narcisistas parecen ser muy espirituales y ungidos con dones de parte de Dios; y parecen ser piadosos, como se menciona en la Biblia en 2 Timoteo. Y en público, ni se diga: es una imagen increíble, conquistadora. La gente no tiene idea del lobo rapaz que se esconde detrás de esa piel de cordero que exhiben.

Sin embargo, todo se revela gradualmente: lo que en realidad son. Y solamente el que tiene conocimiento y sabe de todo esto detecta esta clase de personas y, aun así, es difícil descifrar este fenómeno. El narcisismo en la iglesia es tan real y destructivo, en una forma encubierta, como no te lo imaginas.

Advertencia pastoral: el carisma sin carácter es una trampa; evalúa fruto, no solo dones.

Control y manipulación (abuso espiritual)

La función alrededor de un narcisista, en lo esencial, es control y manipulación. Imagínate si es líder: ¿qué va a pasar? Es peor la situación. Tenlo por seguro: mientras trates con un narcisista, el conflicto nunca se acaba, hasta que no cortes a esas personas de tu vida.

Por lo tanto, si tienes un líder narcisista, probablemente es como si tuvieras un dictador. Se dice que la mayoría de los dictadores son narcisistas. Un narcisista en terrenos de liderazgo, por naturaleza, tiene hambre de poder y autoridad, y sin duda alguna va a tomar cualquier oportunidad que se presente al respecto.


El maltrato de un narcisista en la iglesia

Los narcisistas tienen una personalidad muy desagradable, trastornada y destructiva. Esta clase de personas, llamados supuestamente cristianos en la Iglesia, fabrican miedo en la víctima y culpabilidad; te hacen sentir inseguro de ti mismo. Y como miembro en la Iglesia no puedes hacer nada, más que recibir órdenes. Por eso nunca llegas al potencial de lo que puedes hacer para Dios.

Y si ven que te estás desarrollando, el líder narcisista te obstruye o te ignora, por envidia y celos o por miedo a superarlos. Entonces, cuando tú quieres confrontar la causa y lo que es justo, ellos inventan cualquier tipo de razón o inician una “campaña de difamación” para que te mires tú como el malo.

Te dan el tratamiento de “luz de gas” y cambio de culpa, y tienes miedo de hablar tu mente o tus ideas, porque sabes de antemano que te van a decir que no o te hacen sentir como un tonto. La situación se puede ir a un extremo y te responden de manera agresiva. Y se paran muchos segmentos de edificación para la Iglesia por la arrogancia de estas personas, porque solo quieren ser ellos y nadie más puede brillar.

Por lo regular, un líder narcisista que tiene un puesto menor en la Iglesia siempre busca conseguir otro puesto más alto del que tiene, porque les gusta el reconocimiento, la atención y la fama, y quieren que los miren como personas de éxito. Y si no es así, ellos mismos se dan el crédito constantemente porque son muy vanidosos. Y si tú tienes los mismos dones y habilidades que ellos, les da celos y envidia, y te conviertes en una amenaza para ellos.

Entonces, seguramente por eso vas a recibir maltrato y ataques con agresividad constantemente, y va a ser muy difícil crecer como cristiano en el camino del Señor.

Señales de alerta: gaslighting, cambio de culpa, difamación, obstrucción del llamado, hambre de poder.

Narcisismo en la Iglesia: cómo detectarlo y protegerte
“La Palabra desenmascara al lobo tras el espejo (Mateo 7:15).”

A estos evita

Y, como resultado, pueden pasar años hasta décadas, y eres un cristiano estancado por esas personas. Y en ocasiones no puedes servir a Dios con estabilidad por esa atmósfera que traen.

Jesucristo evitaba a los fariseos y constantemente los reprendía, y parece ser que eran los únicos personajes en la Biblia con los que Jesús ni siquiera se sentaba a comer.

1 Corintios 5:11 (separación bíblica)

“Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, sea una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador; con ese, ni siquiera comáis.”
(1 Corintios 5:11)


Un narcisista daña tu salud

El abuso de un narcisista tiene la capacidad de dañar tu salud y hasta ponerte en peligro. Como resultado, enfermedades pueden invadir tu cuerpo si no te cuidas.

Busca de Dios y pídele sabiduría y fuerzas para lidiar con este abuso, ya que es algo serio y maquinado por Satanás desde el infierno.

Los profesionales dicen que el contacto cero es lo más crucial y efectivo; y si no es una opción, tus conversaciones deben ser cortas. No ofrezcas nada, no pongas nada en la mesa, para que puedas evitar así cualquier tipo de “suplemento”, porque tienes que entender que cualquier cosa estos predadores la usan en tu contra. Y esto debe ser ejecutado sin ninguna reacción emocional (piedra gris) para que el narcisista no lo use como “suplemento” y tenga un efecto en tu contra.

Evítalos más: no debes odiarlos, por supuesto, ni guardar rencor contra ellos, porque eso también tiene un efecto contrario. Entonces, todo esto lo estás haciendo para ti y tu salud, y así puedas sanar, lo cual es un proceso de un tiempo. La oración y la búsqueda de Dios, leyendo su Palabra, son las armas principales para salir adelante en el camino del Señor.

Clave práctica: contacto cero si es posible; si no, interacción mínima, sin reacción emocional (piedra gris).


Conclusión

Si piensas que vas a poder cambiar a un narcisista, vas a perder mucho tiempo de tu vida, y vas a sufrir mucho. El conflicto nunca se va a terminar mientras no cortes con ellos, porque es como si estuvieras tratando con una persona sin alma. Aunque te muestren consideración al respecto de que van a cambiar, solo es un juego y un truco, constantemente, para tenerte engañado y manipulado.

Porque estas personas, mucho tiempo atrás —más de lo que te imaginas—, hicieron una decisión en su vida: que nunca nadie más los iba a herir. Y su corazón se llenó de odio y venganza, y piensan que todo el mundo está para atacarlos, cuando es todo lo contrario. Entonces cerraron su corazón hacia los demás; por eso Dios no puede hacer más por ellos. Solo ellos tendrían que negarse a sí mismos y tomar su cruz y vivir como un verdadero cristiano, pero eso está lejos de su alcance y habilidad, porque interfiere con lo que ellos son por naturaleza.

Si eres una de las muchas personas que cruzan su camino, el narcisista se va a ir al extremo en su caminar, en cada plan maquinado de su agenda, hasta aprovecharse de ti y, si es posible, hacerte daño y mancharte con venganza, y crear “campañas de difamación” en tu contra, si es necesario, con tal de obtener su objetivo.

Y, en general, todo lo que hacen —tanto en lo religioso como en lo secular— es una falsedad y un fraude.

Declaración de fe: El narcisista es un arma forjada que no prosperará.

Isaías 54:17 (promesa de protección)

“Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.”
(Isaías 54:17)

El narcisista pasivo agresivo encubierto

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