Parecen pastores ejemplares, pero detrás del púlpito buscan poder, admiración y control. Cómo identificar el liderazgo narcisista y proteger tu fe según la Biblia.

Introducción: cuando el líder deja de reflejar a Cristo
Tal vez has vivido esto: un líder que habla mucho de Dios, pero todo gira alrededor de él mismo. Sus logros, sus visiones, sus “revelaciones especiales”. Al principio parece firme, ungido y carismático, pero con el tiempo comienzas a sentirte confundido, oprimido y pequeño.
Si te has preguntado: “¿Esto es pastoral o es abuso espiritual?”, no estás solo/a. La Biblia nos advierte sobre lobos con piel de oveja, personas que usan la fe para alimentarse a sí mismos en lugar de cuidar el rebaño (Mateo 7:15; Hechos 20:29).
En este artículo veremos qué es el liderazgo narcisista, cómo se manifiesta en la iglesia, qué dice la Biblia al respecto y cómo responder de manera sabia y piadosa, cuidando tu corazón y tu fe en Cristo.
¿Qué es el liderazgo narcisista según la Biblia?
En términos sencillos, el liderazgo narcisista es aquel en el que la persona que lidera:
- Hace de su propia imagen el centro de todo.
- Usa la autoridad espiritual para alimentar su ego, no para servir.
- Busca admiración y control, más que la gloria de Dios y el bien de las ovejas.
Aunque la Biblia no usa la palabra “narcisismo”, describe muy bien este tipo de carácter. En 2 Timoteo 3:1–2, Pablo advierte que en los últimos tiempos vendrán hombres “amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios…”. Ese “amor desordenado por sí mismo” es el corazón del liderazgo narcisista.
Jesús, en cambio, define el liderazgo cristiano de otra manera:
“Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas… Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor.”
(Mateo 20:25–26)
Un líder narcisista puede citar este texto… pero no lo vive. En la práctica, se enseñorea del rebaño, no lo sirve.
Rasgos principales de un líder narcisista en la iglesia
Aunque cada caso es distinto, en el liderazgo narcisista suelen repetirse ciertos patrones. No basta con que un líder sea firme o tenga una personalidad fuerte; el problema es el uso egocéntrico y manipulador de la autoridad espiritual.
1. Necesidad constante de admiración y elogio
Un líder narcisista vive pendiente de:
- Quién lo aplaude.
- Quién lo menciona.
- ¿Quién reconoce sus “sacrificios” y “unción”?
Si no recibe la admiración que cree merecer, se vuelve irritable, frío o castigador. Puede usar el púlpito para insinuar que quien lo cuestiona “toca al ungido de Jehová”.
2. Falta de empatía real por las ovejas
La Biblia llama al pastor a conocer y cuidar a las ovejas (Juan 10:11–14). Pero el líder narcisista:
- Minimiza el dolor ajeno.
- Justifica sus abusos “por el bien del ministerio”.
- Espiritualiza su dureza como “corrección necesaria”.
Todo gira en torno a su visión, no al cuidado de las personas concretas que Dios ama.
3. Uso del púlpito para proyectar su imagen
En vez de centrar el mensaje en Cristo y su Palabra, el líder narcisista:
- Habla continuamente de sus experiencias, revelaciones y logros.
- Cuenta testimonios donde él siempre queda como el héroe espiritual.
- Desvía la atención de la cruz hacia su propia figura.
Ezequiel 34 describe a esos pastores que se apacientan a sí mismos y no al rebaño. Dios los confronta con dureza porque usan el rebaño para su propio beneficio.
4. Control, manipulación y doble discurso
Otro rasgo típico es el uso de:
- Culpa espiritual: “Si te vas de esta iglesia, estás fallando a Dios”.
- Miedo: “Fuera de esta cobertura estás desprotegido del diablo”.
- Silencios y castigos emocionales: ignoran o excluyen a quienes piensan diferente.
En público pueden parecer humildes y espirituales, pero en privado pueden ser crueles, fríos o vengativos con quienes los confrontan.
Contexto bíblico e histórico: Dios siempre ha denunciado el falso liderazgo
La historia bíblica y la historia de la iglesia muestran que el problema del liderazgo egocéntrico no es nuevo.
- En el Antiguo Testamento, Dios denuncia a los pastores que se apacientan a sí mismos (Ezequiel 34).
- Jesús confronta a los fariseos que buscaban los primeros lugares y los saludos en las plazas (Mateo 23:5–7).
- En 3 Juan, Diótrefes “que ama tener el primer lugar entre ellos” rechaza a los hermanos que no se someten a su control (3 Juan 9–10).
En todos estos casos, el problema es el mismo: el trono del corazón del líder está ocupado por su propio ego, no por Cristo.
Doctrinalmente, el liderazgo narcisista contradice el modelo de liderazgo cristiano, que es siervo, sacrificial y centrado en la gloria de Dios, no en la del hombre (1 Pedro 5:2–3).

Señales prácticas para discernir liderazgo narcisista hoy
No se trata de andar etiquetando a todos como “narcisistas”, pero sí de aprender a discernir patrones peligrosos. Algunas señales de alerta:
- El líder no admite errores ni pide perdón de forma genuina.
- Se rodea solo de personas que lo adulan y elimina a quienes lo cuestionan.
- Usa la Biblia para callar preguntas, no para dialogar y pastorear.
- Hay temor en la congregación a decir lo que se piensa.
- Las decisiones importantes se toman de manera secreta y vertical, sin rendición de cuentas.
- Se habla más de la “visión del pastor” que de Jesucristo y su Evangelio.
Si quieres profundizar en el perfil de este tipo de personas, en tu propio sitio tienes un artículo muy útil: “Definición de un narcisista” (https://eldiapostrero.com/definicion-de-un-narcisista/) y también “Narcisistas Tóxicos: El Impacto Psicológico del Bombardeo de Amor y la Manipulación Emocional” (https://eldiapostrero.com/narcisistas-toxicos-el-impacto-psicologico-del-bombardeo-de-amor-y-la-manipulacion-emocional/), que complementan este tema desde la perspectiva de las relaciones interpersonales.
Consecuencias espirituales del liderazgo narcisista
El liderazgo narcisista no solo hiere emociones; también daña la vida espiritual de las personas y de la iglesia como cuerpo.
- Distorsiona la imagen de Dios: muchas víctimas terminan viendo a Dios como ese líder: duro, caprichoso, manipulador.
- Destruye la confianza: cuesta volver a congregarse o confiar en cualquier autoridad espiritual.
- Genera confusión doctrinal: se predica más opinión humana que Palabra de Dios.
- Prepara el terreno para la apostasía y el sensacionalismo, temas que también tratas en tu sitio en artículos como “¿Qué es el sensacionalismo en la Iglesia?” o “¿Qué es la apostasía cristiana? Señales, consecuencias y prevención”.
Por eso es tan importante hablar de esto con claridad y misericordia, sin normalizar el abuso espiritual ni usarlo como excusa para abandonar la fe.
¿Cómo responder bíblicamente al liderazgo narcisista?
La pregunta clave es: “¿Qué hago si reconozco estas señales?” La Biblia nos da principios para responder con sabiduría:
1. Discierne a la luz de la Palabra, no solo de tus emociones
Tu dolor es válido, pero también necesitas anclarte en la Escritura. Pasajes como 2 Timoteo 3, Ezequiel 34, Mateo 23, Juan 10 y 1 Pedro 5 te ayudan a ver cómo Dios mira este tipo de liderazgo.
Plataformas como BibleGateway (en versión RVR u otras) pueden ayudarte a leer y comparar estos textos con calma (https://www.biblegateway.com/).
2. Busca ayuda segura: pastoral y profesional
- Si es posible, habla con otros ancianos o líderes maduros de la iglesia.
- Si no hay estructura de rendición de cuentas, considera buscar consejo fuera: un pastor confiable, un consejero bíblico o incluso ayuda profesional si hay trauma.
Sitios como GotQuestions en Español (https://www.gotquestions.org/Espanol/) y Coalición por el Evangelio (https://www.coalicionporelevangelio.org/) ofrecen recursos sobre abuso espiritual, liderazgo sano y esperanza en Cristo.
3. Pon límites y, si es necesario, toma distancia
Romanos 12:18 dice: “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos”. A veces, para estar en paz, necesitas alejarte de un ambiente destructivo.
Eso no es rebeldía; puede ser un acto de obediencia a Dios que te llama a cuidar tu corazón, tu fe y tu familia.
4. Deja que Cristo sane tu imagen de Dios
Tal vez el líder narcisista:
- Te hizo creer que Dios solo te ama si obedeces ciegamente.
- Usó el miedo para controlarte.
- Te hizo sentir que no vales nada sin su aprobación.
Pero Jesús dice: “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas” (Juan 10:11). Él no se alimenta de ti, Él se entregó por ti.
Parte del proceso de sanidad será volver a conocer el carácter de Dios tal como se revela en Cristo, no como fue distorsionado por el abuso.
Dios no es narcisista: el contraste con Cristo
Esta verdad es clave: Dios no es como el líder narcisista. El narcisismo espiritual presenta un “dios”:
- Caprichoso.
- Sediento de admiración.
- Que solo bendice si lo adulas o nunca haces preguntas.
El Dios de la Biblia, revelado en Jesucristo:
- Se humilla hasta la cruz (Filipenses 2:5–8).
- Busca y levanta al que está quebrantado y herido (Salmo 34:18).
- No manipula; llama con amor, verdad y paciencia.
El verdadero liderazgo cristiano refleja este corazón: servir, cuidar, acompañar, no dominar ni consumir a las ovejas.
Preguntas frecuentes sobre el liderazgo narcisista (FAQ)
1. ¿Todo líder fuerte o autoritario es necesariamente narcisista?
No. La firmeza bíblica no es narcisismo. Un líder puede ser claro, confrontar el pecado y tomar decisiones difíciles, pero al mismo tiempo:
- Escucha.
- Se deja cuestionar.
- Pide perdón cuando se equivoca.
- No busca su gloria, sino la de Cristo.
El problema del liderazgo narcisista no es la firmeza, sino el ego en el centro y el uso de la autoridad para control, manipulación y autoidolatría.
2. ¿Debo irme de mi iglesia si hay liderazgo narcisista?
Depende de la situación, pero si:
- No hay rendición de cuentas.
- Hay un patrón constante de abuso espiritual.
- No existe disposición al arrepentimiento ni corrección real.
Entonces, es legítimo orar, buscar consejo y considerar salir para proteger tu fe y tu familia. Salir de un liderazgo abusivo puede ser una forma de obedecer a Dios, no de traicionarlo.
3. ¿Puede arrepentirse y cambiar un líder narcisista?
Dios puede cambiar cualquier corazón, pero se requieren señales claras:
- Reconocimiento sincero del pecado.
- Disposición a perder poder si es necesario.
- Rendir cuentas a otros.
- Proceso serio de restauración, no solo palabras.
Mientras no haya frutos dignos de arrepentimiento, lo prudente es no ignorar el riesgo y no exponerse innecesariamente.
4. ¿Cómo sano después de haber estado bajo liderazgo narcisista?
Algunas claves:
- Date permiso para reconocer el abuso; no lo minimices.
- Busca espacios sanos de comunidad cristiana.
- Llena tu mente y corazón de la Palabra, no solo de recuerdos de dolor.
- Considera apoyo profesional si hay trauma, ansiedad o síntomas fuertes.
Recordar que Cristo es diferente al líder que te dañó será central en tu restauración.
Conclusión: volver del liderazgo narcisista al liderazgo de Cristo
El liderazgo narcisista hiere, divide y confunde. Pero no tiene la última palabra. Dios sigue levantando líderes que se parecen a Jesús: humildes, serviciales, transparentes.
Si has sido herido por un liderazgo así, no te quedes solo/a con tu dolor. Llévalo a la presencia de Dios, busca ayuda segura y permite que el Buen Pastor sane tu corazón. Él no te gobierna desde el ego, sino desde la cruz y la tumba vacía.
Te animo a seguir profundizando en estos temas leyendo otros artículos de tu sitio como “Definición de un narcisista” y “Narcisistas Tóxicos: El Impacto Psicológico del Bombardeo de Amor y la Manipulación Emocional”, y a compartir este contenido con quienes también necesitan despertar, sanar y volver a mirar solo a Cristo como el verdadero Señor de la iglesia.


